La mirada de una reconocida profesional olavarriense. La licenciada en Psicología Gabriela Ithurralde y un valioso aporte para quienes el cierre del año significa más dolor que celebración.

Hay veces, muchas, que no podemos solos. Momentos en los que padecemos más que de costumbre. Diciembre por ejemplo, sí. El último mes del año, tan ligado a la alegría, los encuentros sociales y a los festejos, también tiene su Lado B. Como casi todo en la vida.
Para quienes llegan al final del 2025 en una buena situación, diciembre es disfrute. Para quienes llegan golpeados, diciembre es un dolor de cabeza, uno más. Darnos cuenta, pedir ayuda, buscar alternativas, son los primeros pasos que podemos dar para mitigar el agobio y el sufrimiento.
Para abordar esta cuestión desde Info Noticias Olavarría nos conectamos con una prestigiosa profesional, la licenciada en Psicología Gabriela Ithurralde, especialista Psicoterapia Cognitiva Comportamental y en Modelo Sistémico, además de instructora de Mindfulness. Ella nos aportó su mirada y nos compartió algunos consejos para que puedan implementar aquellas personas que los necesiten.
Según la especialista, uno de los factores que más afecta en estas fechas es el fallecimiento de personas cercanas.
“Quien ha pasado por lo menos dos años desde ese fallecimiento tiene un tiempo de duelo aceptable. Lo que uno hace con el duelo es integrar la pérdida con la vida cotidiana. No es que uno se va a olvidar de la persona ni de los momentos, pero sí puede seguir viviendo con esa pérdida integrada”, explica.
Ithurralde sugiere encontrar formas de honrar a la persona fallecida, ya sea con un brindis, un momento a solas o realizando algo que le hubiese gustado a esa persona.
“Uno siempre brinda por los que están y por los que no están. Es importante entender que hay otras personas compartiendo con uno y que podemos regocijarnos en la alegría de los que están presentes”, agrega.
En caso de pérdidas recientes, la especialista destaca que no hay obligación de celebrar, y que la prioridad es respetar el proceso de duelo:
“Cuando es reciente, no importa la fecha: lo importante es hacer lo que uno necesita, ya sea estar solo, compartir con alguien o incluso irse de viaje. No hay manera de adelantar ese proceso de duelo por más fechas importantes que tengamos por delante”.
Durante el primer año, todas las fechas significativas —cumpleaños, aniversarios, Navidad o Año Nuevo— pueden ser especialmente difíciles. En el segundo año, la persona puede planificar con anticipación cómo honrar a su ser querido en esos días, a través de rituales, celebraciones o símbolos que le sean significativos.
“La creencia religiosa puede ayudar a algunos, mientras que los no creyentes suelen apoyarse en símbolos propios: un brindis, una comida significativa, un momento de reflexión por los que queremos, estén vivos o no”, concluye Ithurralde.

La ansiedad y la depresión en la vida cotidiana
En su consultorio, Ithurralde observa que la ansiedad es la principal preocupación de sus pacientes.
“Lo que más atiendo en el consultorio son personas con sintomatología de ansiedad. Eso tiene mucho que ver con la incertidumbre y con determinados miedos que padecen. Hay una dificultad para poder parar, no encontrar la manera de aplicar un freno. Predomina la sintomatología de ansiedad en todas sus versiones: ataques de pánico, trastornos de ansiedad generalizada y algunas fobias”, detalla.
Si bien los duelos también forman parte de su trabajo, no necesariamente están ligados a épocas específicas del año:
“La gente que llega con angustia por el fallecimiento de un ser significativo, cercano y querido, y también casos de depresión. Eso es lo que más me llega, siempre teniendo en cuenta que trabajo con personas adultas, de 20 años en adelante”.
Terapia de parejas y búsqueda de alternativas complementarias
La especialista destaca un aumento en la demanda de terapia de parejas, donde los conflictos suelen surgir por dificultades en la comunicación:
“Las diferencias en la comunicación generan rispidez, como algo que va raspando y erosionando la relación. Muchas parejas buscan orientación para mejorar el diálogo y encontrar acuerdos”.
Ithurralde también resalta la creciente búsqueda de alternativas complementarias, más allá de la terapia tradicional:
“El grupo de Mindfulness tiene mucha demanda. Hicimos un retiro en noviembre en Padre Kolbe con la capacidad completa. La gente busca trabajar no solo en cuestiones individuales, sino también en una dimensión más espiritual o psicoemocional”.
Consejos para cuidar la salud emocional en diciembre
Además del manejo del duelo y la ansiedad, algunas recomendaciones son:
Reconocer las emociones: aceptar lo que sentimos sin juzgarnos.
Buscar apoyo: hablar con amigos, familiares o profesionales cuando el malestar se vuelve difícil de manejar.
Cuidar la rutina: mantener hábitos de sueño, alimentación y actividad física, incluso en fiestas o viajes.
Prácticas de Mindfulness: ejercicios de respiración y meditación ayudan a mantener la calma y la atención plena, disminuyendo la ansiedad.
Diciembre puede ser un mes de celebración, pero también es un momento oportuno para cuidar nuestra salud mental, reconocer nuestras necesidades y buscar apoyo cuando lo necesitemos.


