
Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años que había ingresado a Estados Unidos en 2021 bajo un permiso humanitario, fue identificado como el autor del ataque armado que este miércoles dejó gravemente heridos a dos miembros de la Guardia Nacional a metros de la Casa Blanca. El hecho desató un fuerte impacto político en Washington y llevó al gobierno de Donald Trump a suspender de inmediato todos los trámites migratorios vinculados a ciudadanos afganos.
Lakanwal llegó al país hace cuatro años mediante la Operación Aliados Bienvenidos, el programa implementado por la administración de Joe Biden tras la retirada de Afganistán. La iniciativa otorgaba una estadía temporal de dos años a afganos considerados vulnerables, muchos de ellos colaboradores del Ejército estadounidense. Sin embargo, el permiso de Lakanwal ya había vencido, según trascendió luego del ataque, algo que no era excepcional entre los aproximadamente 77.000 beneficiarios del programa.
Radicado en Bellingham, en el estado de Washington, vivía con su esposa y sus cinco hijos. Un familiar contó a la cadena NBC que Lakanwal había servido una década en el Ejército afgano, especialmente en Kandahar, en apoyo a las Fuerzas Especiales estadounidenses, donde incluso resultó herido. Tras el regreso de los talibanes al poder, huyó del país y posteriormente se instaló en Estados Unidos, donde trabajaba para Amazon y Amazon Flex.
El ataque ocurrió en la zona de las calles 17 y H, a pasos del parque Lafayette y del ala oeste de la Casa Blanca. Según reconstrucciones iniciales, Lakanwal habría permanecido al acecho cerca de la estación Farragut West antes de abrir fuego. Uno de los guardias recibió disparos en el pecho y la cabeza; el segundo fue atacado inmediatamente después. Un tercer efectivo logró intervenir y derribarlo. Lakanwal fue reducido a los tiros y trasladado casi desnudo en una ambulancia. Las autoridades investigan el episodio como un potencial acto de terrorismo internacional.
Tras conocerse la identidad del atacante, el presidente Donald Trump reaccionó con un mensaje televisado en el que calificó el hecho como “terrorismo” y responsabilizó directamente las políticas migratorias de la administración Biden. Además ordenó el despliegue de 500 efectivos adicionales de la Guardia Nacional y anunció una revisión exhaustiva de los antecedentes de todos los afganos ingresados desde 2021.
Pocos minutos después, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) informó la suspensión indefinida de todos los procesos migratorios vinculados a ciudadanos afganos, decisión que congela miles de expedientes mientras la comunidad enfrenta renovadas tensiones. Funcionarios del FBI confirmaron que los dos guardias heridos permanecen en estado crítico.



